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¿Cuánto te está afectando esta situación?
Este test es una herramienta de reflexión, no un diagnóstico. No hay respuestas correctas ni incorrectas. Tómate tu tiempo. Respira. Si en algún momento sientes que no puedes continuar, puedes parar. Estás en un espacio seguro y privado.
¿Qué es el acoso sexual laboral?
El acoso sexual laboral es cualquier comportamiento de naturaleza sexual, verbal, no verbal o físico, no deseado, que tenga el propósito o el efecto de atentar contra la dignidad de una persona o de crearle un entorno intimidatorio, degradante u ofensivo. Puede venir de un jefe, de un compañero, de un cliente o de un proveedor. No es "un piropo" ni "cosa de dos": es una situación de abuso que tiene consecuencias graves.
¿Por qué es importante comprenderlo?
Porque el acoso sexual no siempre es evidente. A veces es sutil (comentarios, miradas, bromas) y a veces es directo (contacto físico, chantaje). Ponerle nombre es el primer paso para protegerte, poner límites y buscar ayuda. No tienes que aguantarlo, y no es tu culpa.
¿Cómo puede influir en tu vida?
- En tu salud mental: ansiedad, depresión, insomnio, vergüenza, miedo.
- En tu salud física: dolores, tensión, problemas digestivos.
- En tu trabajo: absentismo, bajo rendimiento, ganas de dejar el puesto.
- En tu autoestima y en la imagen que tienes de ti.
- En tus relaciones personales y en tu vida social.
Manifestaciones y señales
- Comentarios sexuales, bromas o piropos no deseados.
- Miradas lascivas o gestos obscenos.
- Contacto físico no deseado: roces, tocamientos, acercamientos.
- Insinuaciones, presión para citas o chantaje sexual.
- Promesas o amenazas relacionadas con el trabajo a cambio de algo sexual.
Factores asociados
El acoso sexual no ocurre en el vacío. Factores organizacionales (cultura tolerante, falta de protocolos, jerarquías rígidas), relacionales (desequilibrio de poder, falta de apoyo del grupo) y personales (situación vital, historia previa) influyen en cómo se vive y en cómo se puede salir de la situación. No todo depende de ti: el contexto importa, y mucho.
¿Se puede mejorar?
Sí. El acoso sexual no es una condena. Documentar lo que pasa, poner límites, buscar apoyo (amigos, familia, sindicatos, servicios sociales), consultar a un profesional de la salud mental e informarte sobre tus derechos legales son pasos concretos que pueden cambiar la situación. Denunciar es un derecho, no una obligación: primero, protégete.
¿Qué puedes aprender de este test?
- Qué señales de acoso sexual están presentes en tu situación.
- Qué impacto está teniendo en tu salud y tu bienestar.
- Si conviene buscar apoyo profesional, legal o social.
- Qué recursos tienes ya disponibles y cuáles necesitas activar.
¿Qué puedes hacer después de conocer tus resultados?
- Leer el resumen interpretativo sin juzgarte.
- Hablar con alguien de confianza sobre lo que sientes.
- Documentar lo que pasa: fechas, testigos, correos, mensajes.
- Buscar apoyo: sindicatos, servicios sociales, Inspección de Trabajo.
- Consultar a un profesional de la salud mental si lo necesitas.
- Si estás en peligro o en crisis, llama al 016, al 024 o al 112 (España, 24h).
Una idea para recordar
El acoso sexual no es "un piropo" ni "cosa de dos": es una situación de abuso. No es tu culpa y no tienes que aguantarlo.
Este test invita a la reflexión, pero no está validado. Ficha metodológica.